viernes, 5 de enero de 2018

PONENCIAS

III Jornada de Orientación, Discapacidad e Inclusión
 “Circulando entre barreras, deseos y proyectos” 
2 de diciembre 2017

Lic. Nora Kanje


En la foto se observa a Leonardo presentando  a la Lic. Nora Kanje.
También se encuentran en la imagen la Dra. Cecilia Kligman y la interprete de LSA 
Todo lo que hoy durante la Jornada desarrollaremos tuvo su origen en la intencionalidad y el deseo  de quienes integramos  el Área de Discapacidad e Inclusión  de  priorizar algunas cuestiones a las cuales me referiré.  
En principio, de todas ellas, de esas cuestiones priorizadas,  devino el nombre de la Jornada: Circulando entre barreras, deseos y proyectos. Y verán, que  superando nuestras expectativas, hoy vamos a circular mucho  más que con  proyectos,  porque compartiremos acciones y desempeños muy concretos que hace tiempo se vienen realizando. Acciones  sumamente enriquecedoras. 
Respecto de nuestras prioridades, les contamos que en principio estuvo y está la convicción  de  seguir sosteniendo como eje de nuestros encuentros  el lema Nada por nosotrxs sin nosotrxs, y que ello se refleje absolutamente  en el desarrollo de esta  Jornada y de toda otra propuesta que encaremos.
Desde allí pues   la convocatoria a  determinadas  instituciones  que son las que hoy acá están presentes. Ellas mostrarán  concretamente    acciones y desempeños;  de  las  tareas que asumen y desarrollan en forma sistemática personas con discapacidades diversas , tanto-  vale destacarlo-   como lo están haciendo Leo en la locución  y Arelis en la estenotipia para quienes pido ya un aplauso.
Nos propusimos también  retomar las apreciaciones y aportes que los asistentes a la II Jornada del 2016, expresaron  en la encuesta evaluadora que realizamos al finalizar .Allí se visibilizó primordialmente  la demanda de herramientas y técnicas para la OV de PcD. 
Quisimos además  referir algunas conceptualizaciones, miradas, desde las cuáles quiénes integramos el Área abordamos el acompañamiento de procesos de OV con PcD. Vinculando sobre todo con lo nombrado, esto es, con  barreras, deseos, proyectos. Y sobre la pregunta por las técnicas. 
Y así mismo, es nuestro propósito que estas JORNADAS  ya sea a través de las exposiciones; de las experiencias concretas y /o de  vuestros propios comentarios e intercambio , sea generadora de nuevas preguntas , habida cuenta de cuan necesarias son éstas – condición necesaria si la hay - para seguir avanzando cuales quiera sea el campo disciplinar que se trate.
Podríamos pensar que muchas de estas consideraciones quizás resulten obvias para algunxs de uds , reiterativas . No obstante nos parece necesario hacer un breve pero puntual foco en ellas.
E n primer lugar  porque como se comprueba a diario:  “nada más necesario, hasta imprescindible diríamos, de ser dicho, que lo obvio”.
En segundo lugar, porque  lo relevado en las encuestas da claras muestra de que no es tan insoslayable como necesitaría serlo  la articulación  que hay entre conceptos y prácticas: esto es entre lo que implica saber y decir que todxs somos sujetos de derecho; entre  saber y decir… que incluir es eliminar o minimizar barreras; saber y decir…que todo sujeto es sujeto deseos y por lo tanto sujeto de elecciones  etc ;  o sea entre todo ello y que nuestras prácticas sean verdaderamente  “buenas prácticas” esto es prácticas inclusivas. 
Y en tercer lugar porque nuestro lenguaje no es unívoco y generan más de una  interpretación algunos   conceptos  aun cuando surgen  desde ideologías y marcos teóricos no necesariamente opuestos. 
Y porque creemos que esto de por sí, cuando  se lo soslaya y no se tiene en cuenta, puede constituir involuntariamente un obstáculo para la inclusión 
Así nos sucede por ejemplo con los  términos diferencia por un lado y diversidad – multiplicidad por otro,  sobre los que me detendré brevemente un poquito más adelante. 
El concepto de inclusión  implica – a diferencia del de  integración- hacer foco en el contexto y en lo que éste impacta en cada sujeto , según las barreras y/u obstáculos que porta y pone en su camino-, condicionando más o menos fuertemente- por lo general más que menos- - la  construcción  de la discapacidad y en todos los casos,  la subjetividad de las PcD. 
Incluir  es una oportunidad de    minimizar o eliminar dichos escollos, barreras. 
Lo cual no quiere decir  soslayar  o  desconocer el déficit/ discapacidad dificultad - o como consideremos  llamarle- que cada quien detente.
Significa en principio y básicamente que el medio opera potenciando o disminuyendo obstáculos, condicionando, construyendo o no- en la medida que las potencia-  discapacidades; o bien por el contrario,   eliminándolas  o minimizándolas.
 Y cuando hablamos del contexto no hablamos solamente del contexto en el cual la persona nació, creció,  estudió - etc etc….etc. etc,-  visto  diacrónicamente a lo largo de la vida que haya recorrido.
 No: el contexto somos también  nosotros en el día a día y en  cada uno de los encuentros formales e informales, casuales o no,   tengamos en el aquí y ahora de nuestra cotidianeidad. 
Asumimos esto, como Área, por ej en lo siguiente: muy distinto sería haber pensado una Jornada sobre Discapacidad y Orientaciòn Vocacional  por fuera del lema "Nada por nosotrxs sin nosotrxs" y que lo central lo hubiéramos destinado a  disertaciones o ponencias sobre la discapacidad, en lugar de ponderar como lo hemos hecho las acciones concretas que personas con discapacidad realizan. Así como el año pasado fue priorizar el relato de PcD respecto de sus propias trayectorias. 
Asumimos que el contexto somos nosotrxs en el día a día cuando aprendimos algo tan simple como que acompañar en su circulación por ej a una persona con ceguera o disminución visual no es sostenerla del brazo sino  primero preguntarle si desea , si necesita ser ayudada y en todo caso que así fuera ,que nos diga cómo y   que ella se sostenga de nosotros si eso es lo que necesita. 
Lo asumimos también cuando aprendimos- escuchando , sobre todo escuchando a PcD-  que minimizar un obstáculo para  personas con sordera o disminución auditiva ,implica según la situación y posibilidades,  hablar de frente, pausadamente , incorporar LSA y/o estenotipia, SAC , dispositivos tecnológicos ….o simplemente recurrir a una hoja y lápiz si la persona está alfabetizada.
Lo asumimos también  cuando respetamos los tiempos y modalidades de personas que revisten diversas posibilidades cognitivas y que se expresan y comunican  de modos que tal vez no del todo correctamente dicho mencionamos como ,  “modos no convencionales”.
Cuando asumimos por ej que la diversidad de género  no está fuera de la norma …o bien empezamos a ver que lo normal es precisamente lo diverso. 
Así podríamos seguir ejemplificando con todos los grupos considerados vulnerabilizados: mayores; inmigrantes etc. 
Este posicionamiento alude a una postura ética- que a diferencia de la moral que es normativa-- implica una mirada amplia y una escucha atenta del otro, en tanto ese otro es sencillamente…obviamente un  “ser humano”. 
Se trata de  una postura  humana  que supone que todo ser humano para sentirse como tal necesita ser reconocido por otro ser humano  como ser humano” Obvio?  Reiterativo? Redundante? …Tal vez, y sin embargo … no tanto.
Mucho de ello nos habla Carlos Skliar retomando a Levinas así como  otros autores – de Levy Strauss a Patricia Porchat- sobre lo cual  no vamos a extendernos aquí hoy pero sí consideramos  necesario nombrarlos  como referentes de  esta perspectiva, la humana. . 
Así mismo, en nuestro enfoque resultan centrales   las conceptualizaciones de la Dra. Ana María Fernández  cuando establece la diferencia entre vulnerable y  vulnerabilizado, terminología que utilicé en párrafos anteriores.
En efecto,  en coincidencia con lo que veníamos diciendo la vulnerabilidad es una construcción  resultante del  condicionamiento del contexto: la vulnerabilidad no como una condición del sujeto  que se da per se …que se tiene o no se tiene;  sino  necesariamente construida , condicionada  por el contexto. O   sea “cultural” , no “natural .
Al respecto me remito a expresiones de   Dora Barranco- socióloga, historiadora , feminista - quien en relación a  esta histórica división que hacemos entre natural y cultural, sostiene que en rigor,  carece de sentido : hasta  la “naturaleza” , nos dice Barranco ,  es “construcción  cultural” . Es sin dudas una construcción nuestra, humana: la naturaleza “no sabe”  que se llama naturaleza.
Las categorizaciones- necesarias o no-  son   siempre  producción humana. Así, Carlos Skliar pondera el concepto de diferencias en el sentido de que es lo que nos otorga a cada unx de nosotrxs identidad.
Sostiene que en lugar de ponderar esta posibilidad sin la cual la indiferenciación nos atravesaría, mostramos casi una obsesión por los diferentes, a los que encasillamos, agrupamos  refiriéndonos a “los sordos”, “los ciegos”, “los viejos” “ los pc”….etc. 
Como si para acercarnos y contactar con   cada unx de ellos se requiriera ser “especialista en sordera, ceguera, parálisis cerebral etc y no bastara simplemente hacerlo desde nuestra condición humana que es lo que en definitiva nos iguala.  
Ana María Fernández antes mencionada  – psicoanalista, investigadora argentina en cuestiones de género - fundamenta ampliamente  la utilización de otra terminología  y propone en lugar del término diferencias, el de multiplicidades, entendiendo que el término diferencias involucra una cuestión jerárquica, atributiva y por lo tanto generadora de desigualdad. Multiplicidades, sostiene,  habilita pensar el campo de lo heterogéneo y pluralista, es decir asumir una  perspectiva y posicionamiento no  binarios. 
A esto me refería antes  cuando mencioné que  es necesario ser cuidadoso con los términos que utilizamos y los que desechamos, a los efectos de no poner nosotros mismos un nuevo obstáculo en lugar de enriquecernos con el sentido y significado que cada una de las palabras puede abrir.
 Edgar Morin – filósofo y sociólogo francés- ha planteado desde  el paradigma de la complejidad que una enunciación es verdadera precisamente cuando  su opuesta, paradójicamente, también lo es. Las anteriores especificaciones acerca de diferencias y multiplicidades, es claro ejemplo de ello.
Insistimos en esta cuestión del lenguaje teniendo en cuenta también lo aportado por Jorge Larrosa – filósofo español-   quien observa muy oportunamente y obviamente entre otrxs que así lo plantean- que las palabras producen sentido; crean realidades;  hacen cosas con nosotros, son potentes mecanismos de subjetivación. Ello porque determinan nuestro pensamiento: no pensamos con pensamientos…pensamos con palabras, sostiene. 
Lo dicho va en relación directa  con la pregunta por cuáles son  las técnicas necesarias en OV  para trabajar con Pc D.  Al respecto entendemos necesario partir de que si bien  el lenguaje  nos hace atravesar las ambivalencias antes mencionadas, es también  el lenguaje, lo comunicacional    la condición humana  que   posibilita y otorga sentido a toda intervención, pedagógica, orientadora, terapéutica.
Cuando hablamos de lenguaje y comunicación, no se trata de pensar en el modo “convencional” de lenguaje. Hoy por ej aquí mismo estamos disponiendo  de otras alternativas que hacen posible la comunicación para quien lo necesite (ILSA/ Estenotipia/Streaming ) 
De igual modo  lxs  orientadores que asumen y eligen  acompañar procesos  de OV para  persona c d, tendrán  presente  que necesariamente este proceso  involucra – como sucede con cuales quiera sea el consultante-   una instancia comunicacional, y que tienen frente a sí - en todos los casos reitero-  a un ser humano, sujeto de derechos, de deseos y de derecho a elegir. 
Estas dos cuestiones básicas, invierten prioridades: y así más que pensar en qué técnicas "especiales" utilizar, lo que se plantearán lxs orientadores  es qué recursos comunicacionales requiere la singularidad del  consultante para poder implementar probablemente  las mismas técnicas , con iguales sentidos y propósitos según sea conveniente,  que desarrollaría con cualesquiera fuera su consultante, pero realizando sobre esas técnicas y sobre el   modo de comunicarlas, las adecuaciones necesarias.
La profundización de las distintas discapacidades como cuadros generales, es también un espacio necesario de formación, pero que no puede estar al servicio de perder de vista la especificidad de la consulta sino contrariamente  debe estar para enriquecer la potencialidad de lo singular que el sujeto refiere.
Vuelvo sobre la importancia de hacer sistemáticamente  foco en el contexto con estas reflexiones que devienen de Fernando Stern – psicoanalista argentino-  . En su trabajo, “El estigma y la discriminación. Ciudadanos estigmatizados, sociedades lujuriosas” desarrolla la construcción social y comunitaria  que implica la estigmatización y articula también con los pre-juicios existentes, también construidos e indudables condicionantes de las  perpectivas que asumimos . La viñeta  ( la describo )  con agudeza  refleja lo dicho: “un prejuicio es un tornillo que se instala en el pensamiento y actúa sobre la mirada”
En una apretada síntesis- así como lo hice en relación a los otros autores mencionados- diré que Stern plantea como hipótesis que a mayor melancolía social y consecuente actitud lujuriosa para calmarla, se produce una mayor tendencia a estigmatizar. 
Esta breve referencia al planteo de Stern, que me permito aportar sin pretender cerrar con ello las explicaciones respecto de lo que implica la discriminación y sus “razones”, va en la línea de ponderar la   ineludible   necesidad de centrarnos en   el contexto – que somos nosotros, reitero-  y que la mirada de los orientadores en este caso, haga foco en él,- el contexto- esto es sobre  nosotros todos si de inclusión se trata. 
Y también  para que seamos cuidadosos, nos esmeremos mucho en  ahondar respecto de  las causas por las cuales resulta tan dificultoso eliminar barreras culturales, aun cuando a veces están dadas las condiciones o  es relativamente sencillo  revertirlas .  
Desde ya que las barreras edilicias, tecnológicas, jurídicas, pedagógicas revisten su importancia y necesariedad. Pero, reitero, consideramos muy necesario avanzar en  las razones por las que no se logra consolidar su eliminación.   
Cierro diciéndoles que deseamos profundamente que esta Jornada se constituya en una experiencia , en el sentido en que lo plantea Larrosa, antes mencionado. 
Experiencia, dice Larrosa  nos es aquello que acontece, que sucede, que pasa….Experiencia es aquello que nos pasa , aquello que nos sucede (En portugués: aquilo que nos acontece”/ francés: ce que nous arrive/ italiano: quello que nos sucede o quello que nos accade/ en inglés: that what is happenig to us”/

Las presentaciones que veremos hoy , confiamos plenamente  harán que “nos pase algo”.
Pero desde ya esto implica un grado de involucramiento, de deseos, de posibilidades,  de elección de cada uno, porque  que así sea.
Tenemos la convicción de que conforme transitemos experiencias en el sentido dicho, se acortará esa distancia – hasta desaparecer es lo esperable- entre lo que se dice,  se sabe y las prácticas, buenas prácticas,  que llevemos a cabo. 
Al menos así hemos pensado la Jornada : con la expectativa de que constituya una experiencia ; que a cada uno de ustedes  les” pase algo”, sea por lo que ve, lo que escucha , lo que comparte, lo que piensa; y también por  lo que se  pregunte. 
Por mi parte  agradezco vuestra  atención   y sobre todo la posibilidad de haber tenido yo esta experiencia ; es decir, agradezco profundamente   que ustedes ,en definitiva,  estén siendo parte   de  lo que hoy a mí  y  acá,  me está pasando.  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario